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PSOAS ILIACO: LESIÓN Y ESTIRAMIENTO

Editado por el Jueves, 6 marzo 2014Ningún comentario

   

PSOAS ILIACO: LESIÓN Y ESTIRAMIENTO

Anatomía

El psoas iliaco es un músculo que actúa en numerosas e importantes funciones, a menudo es causa de dolor y no tiene fácil tratamiento porque, debido a su ubicación anatómica (muy profundo), es relativamente inaccesible. Por ello, su estiramiento es de vital importancia en el tratamiento de su lesión.

Este conjunto muscular está formado por el psoas mayor y el iliaco. Ambos comparten la misma inserción distal, localizada en un saliente óseo en la parte superior interna del fémur, denominado trocánter menor.

Psoas Mayor: tiene su origen en la cara lateral de la última vértebra dorsal (D12) y las cinco vértebras lumbares, desciende hacia la pelvis y acaba en el trocánter menor del fémur.

Iliaco: nace en la cara interna del hueso iliaco, baja paralelamente al psoas mayor hasta compartir la inserción en el fémur.

¿Cómo actúa?

La función principal del psoas iliaco es la flexión de la cadera y juega un papel importante en el mantenimiento de la postura erguida. Estáticamente, el psoas iliaco se encuentra activo tanto cuando estamos sentados como de pie; dinámicamente actúa flexionando la cadera al andar, en carrera o sprint. Es importante saber que se activa vigorosamente en los últimos 60º de un ejercicio de abdominales.
   
Síntomas y principales causas de lesión:  

La lesión muscular del psoas iliaco puede referir el dolor a la zona lumbar, a la ingle o a la zona anterior del muslo. El dolor suele ser más perceptible de pie. Suele haber dificultad para levantarse de una silla baja y resulta complicado incorporarse estando tumbado boca arriba. 

El psoas se puede lesionar por una sobrecarga súbita tras una caída, por sedestaciones prolongadas con las rodillas más elevadas que las caderas (como por ejemplo sillas bajas o conduciendo), o ejercicios intensos que conlleven flexión de cadera (como correr en cuestas).

El dolor suele cesar tumbado boca arriba con los pies apoyados y las caderas y rodillas flexionadas, o tumbado lateralmente en posición fetal.

Fisioterapia:

La fisioterapia es fundamental en la evolución de la lesión. El masaje suave del psoas mayor, pese a que puede resultar incómodo o molesto por la profundidad del músculo, así como la localización y desactivación de puntos gatillo, pueden resultar muy efectivos. Sin embargo, su estiramiento será la parte fundamental del tratamiento.

 

Estiramiento:

Para aliviar los síntomas o prevenir una posible lesión, es de vital importancia conocer el estiramiento de este músculo, a menudo olvidado en la práctica deportiva o simplemente desconocido. Las dos formas más efectivas de estirarlo son:

1.      De rodillas, adelantamos una pierna apoyando el pie y vencemos el cuerpo hacia delante dejando la otra pierna bien estirada atrás. La espalda se mantiene recta y evitaremos arquear la zona lumbar contrayendo el abdomen.

2.      Estiramiento pasivo por parte del fisioterapeuta: tumbado boca arriba en la camilla, dejaremos caer la pierna a estirar por el lateral o el final de la camilla y con la rodilla doblada bajaremos hacia el suelo todo lo que podamos. La otra pierna se flexiona llevando la rodilla hacia el pecho. Deberemos contraer el abdomen intentando que la zona lumbar no se despegue de la camilla o se arquee lo menos posible.

Recomendaciones preventivas:

–        Evitar estar muchas horas sentado en una silla baja, levantándose de vez en cuando o estirando las rodillas con frecuencia.

–        Realizar los ejercicios abdominales clásicos elevándose no más de 30º (si subimos más, aparte de los abdominales activamos también el psoas y a la larga podemos generar un acortamiento o sobrecarga)

–        Al dormir en posición fetal, evitar acercar en exceso las rodillas al pecho.

–        Estira el psoas al finalizar actividades físicas como correr, fútbol, step… También después de largas horas sentado, especialmente conduciendo.

  

Referencias

–        Travell y Simons. Dolor y disfunción miofascial. Janet G. Travell, David G. Simons. Panamericana.

–        Anatomía para el movimiento. Blandine Calais-Germain. La liebre de Marzo

 
 
Fdo: Rubén Guijarro, fisioterapeuta clínica Fisioterapia Marítim.


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