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LA “RODILLA DEL BRACISTA”

Editado por el Miércoles, 2 octubre 2013Ningún comentario

 

La natación es un deporte que los profesionales de la salud recomendamos frecuentemente, sobre todo patologías como: cervicalgia, dorsalgia, escoliosis, artrosis…. Este deporte es muy completo dado que se trabajan numerosos grupos musculares a la vez, además, cuenta con diversas ventajas como favorecer la movilidad al trabajar sin la influencia de la fuerza de la gravedad y no existir contacto físico, por lo que las lesiones en natación no son tan frecuentes y suelen ser menos graves.

Sin embargo, los movimientos repetitivos que se realizan durante la natación, junto con una mala técnica, pueden predisponer al desarrollo de sobrecargas y lesiones a nivel músculo-esquelético.

En este artículo, queremos hablaros sobre una de las lesiones frecuentes en la natación, sobre todo en nadadores de competición o con una práctica intensiva de este deporte, la “rodilla del bracista”.

¿QUÉ ES LA RODILLA DEL BRACISTA?

Cómo su nombre indica, esta patología se produce casi exclusivamente en las personas que nadan el estilo braza. Consiste en una inflamación del ligamento lateral interno de la rodilla. En el estilo braza, se realiza un movimiento repetitivo de rotación externa y valgo de rodilla (pinzamiento a nivel de la articulación tibio-peronea en su parte externa y apertura en su parte interna), lo que aislado, o en ocasiones, sumado a una técnica deficiente, conduce a la aparición de esta lesión.
 La rodilla del bracista se caracteriza por la aparición de dolor en la cara interna de la rodilla, generalmente durante la fase propulsiva de la patada, ya que en ese movimiento se genera una tensión considerable.Si eres nadador y sientes estas molestias, te recomendamos que ceses la actividad deportiva y consultes a tu médico o fisioterapeuta para comenzar cuanto antes con una pauta de tratamiento, ya que si la lesión avanza, el dolor puede ser persistente y presentarse también durante otras actividades cotidianas no relacionadas con la práctica de la natación
 

¿CÓMO PUEDO EVITAR LA LESIÓN DE RODILLA DEL BRACISTA?

A nivel preventivo, los principales consejos que debéis tener en cuenta son:
  • Perfecciona al máximo tu técnica: además de evitar lesiones, te ayudara a que tu nado sea más efectivo, es decir, a que avances más y con menos esfuerzo. Uno de los errores más comunes es separar demasiado las durante la fase de recobro  o no propulsiva de las piernas.
  • Realiza estiramientos antes y después del entrenamiento. La duración de estos estiramientos suele ser de unos 10-15 minutos, manteniendo cada estiramiento entre 20-30 segundos sin forzar el movimiento ni realizar rebotes. Es aconsejable que estiréis todos los segmentos corporales (cuello, brazos, tronco, piernas), incidiendo especialmente en la musculatura periarticular de la rodilla si eres bracista (psoas, cuádriceps, isquiotibiales, tensor de la facia lata, aductores, gemelos…).
  • Fortalece tu faja abdominal y lumbar: ayudará sobre todo a evitar desequilibrios musculares y a proteger la columna lumbar, la cual realiza movimientos repetitivos de extensión durante el nado a braza.

TRATAMIENTO DE LA RODILLA DEL BRACISTA:

Una vez aparece el dolor, el tratamiento puede variar en función de su gravedad. En casos en los que el dolor persiste varias semanas o incluso aparece en actividades cotidianas, se aconsejará la suspensión temporal de la práctica deportiva para reincorporarse progresivamente en función de la evolución durante el tratamiento.

Las medidas generales que se suelen adoptar son:

·       Continuar realizando estiramientos antes y después de los entrenamientos.

·       Que el entrenador revalore la técnica del nadador y se trabaje la corrección de posibles errores.

·       Reposo relativo. Al tratarse generalmente de nadadores de competición e incluso de élite, la suspensión completa de los entrenamientos debe evitarse, pero si se aconseja que el entrenador modifique diferentes parámetros del entrenamiento o que se realicen ejercicios adaptados, por ejemplo, nadar a braza con un pull-buoy entre los muslos o realizando patada de mariposa para evitar realizar el movimiento propio del mecanismo lesional.

·       Fisioterapia. Entre las diferentes técnicas empleadas en fisioterapia, se incluirán aquellas orientadas a la disminución de la inflamación y el dolor, como pueden ser la aplicación de ultrasonidos o TENS (estimulación eléctrica transcutánea).

Además, el fisioterapeuta proporcionará al nadador una pauta de estiramientos y ejercicios de fortalecimiento, especialmente de la musculatura abdominal y lumbar y en la zona lesional, del vasto interno del cuádriceps.

Asimismo, se recomienda aplicar hielo durante 10-15 minutos en la cara interna de la rodilla después de cada entrenamiento.

Desde Fisioterapia Marítim esperamos haber sido de ayuda ante esta lesión bastante desconocida y en un próximo artículo hablaremos sobre el dolor de hombro, otro de los problemas que afecta a nadadores.

 
REFERENCIAS:
Fowler PJ, Regan WD. Swimming injuries of the knee, foot and ankle, elbow and back. Clin Sport Med 1986; 1: 139-148.
Rovere GD, Nichols A. Frequency, associated factors and treatment of breaststroker's knee in competitive swimmers. Am J Sports Med 1985; 13: 99-104.
 

Fdo: Silvia Mena del Horno.  Fisioterapeuta  de la clínica Fisioterapia Marítim – Lirios Dueñas


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