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El suelo pélvico y la recuperación post-parto

Editado por el Miércoles, 18 enero 2012Ningún comentario

 

EL SUELO PÉLVICO Y LA RECUPERACIÓN POST-PARTO
¿Que és y como funciona el suelo pélvico?
Para muchas mujeres el suelo pélvico es un gran desconocido y, sin embargo, es muy importante para nuestra calidad de vida. Si esta musculatura está debilitada afectará a nuestro bienestar físico y psíquico.
El suelo pélvico es un conjunto de músculos y ligamentos que cierran la cavidad abdominal en su parte inferior. Su función es sostener los órganos pélvicos (vejiga y uretra, útero y vagina; y recto) en la posición adecuada porque de ello depende su normal funcionamiento.Nuestro suelo pélvico no es rígido, es algo dinámico, que se adapta a nuestro movimiento, a los cambios posturales… siempre manteniendo una adecuada tensión que sujete nuestra vejiga, el útero y el recto dentro de la pelvis. Cuando el suelo pélvico se debilita, las estructuras que sostiene descienden y por lo tanto se altera su función. Así, surgen problemas que pueden afectar como pérdidas de orina, molestias, dolor e incluso prolapsos (caída de los órganos intraabdominales).
Causa principales del debilitamiento del suelo pélvico

El parto vaginal, algunos deportes, el estreñimiento o la obesidad son factores de riesgo que pueden desembocar en incontinencia. Fortalecer nuestro suelo pélvico puede reducir estos problemas.

Sin lugar a dudas, la principal causa de daño de los músculos y ligamentos de sostén del suelo pélvico es el parto vaginal. Dependiendo de cómo se haya desarrollado el embarazo, el periodo de dilatación y el expulsivo final del bebé, se derivarán futuras molestias y anomalías en el funcionamiento de la vejiga, del recto y, por supuesto, de la sexualidad.

Otros factores de riesgo que pueden generar daño en el suelo pélvico son:

  • El estreñimiento crónico.
  • Algunas prácticas deportivas que ocasionan un aumento repetitivo de la presión intraabdominal, como correr.
  • La obesidad o sobrepeso que está claramente relacionado con la debilidad de los tejidos de sostén de la vejiga.
  • Pacientes de enfermedades respiratorias crónicas y grandes fumadoras que a causa de los accesos de tos repetidos y enérgicos acaban desarrollando también debilidad y defectos anatómicos.
  • Y, por último, mujeres que han sido sometidas a cirugía ginecológica o a tratamientos agresivos como radioterapia de tumores pélvicos, por ejemplo,  y que pueden sufrir a posteriori alteraciones de la estructura del suelo pélvico.

Por lo tanto, es muy importante mantener hábitos de vida sanos y realizar ejercicios destinados a fortalecer el suelo pélvico cuando se de alguna de estas circunstancias y en especial durante el embarazo y el postparto.

¿Sabes dónde están los músculos de tu suelo pélvico?

No podemos hablar de reeducación del suelo pélvico si no hay una actividad directa de los músculos que forman parte del suelo pélvico. Por esta razón, lo más importante para empezar a realizar el fortalecimiento es tomar conciencia de la contracción de estos músculos.

Intentar cortar la micción una sola vez para sentir la actividad de estos músculos y sobre todo, el efecto de cierre sobre la uretra, puede servir de ayuda para identificarlos. No obstante, nunca se realizará esta tarea de forma repetida y mucho menos con la intención de fortalecer los músculos del suelo pélvico ya que esto podría causar disfunciones y problemas en la vejiga.

Cuando contraemos suelo pélvico de forma moderada sentiremos una ligera tensión en la parte baja de nuestro abdomen, por debajo del ombligo. Esta tensión es la contracción del músculo transverso del abdomen y dependiendo de la fuerza de la contracción del suelo pélvico, también podremos sentir al oblicuo interno. En los ejercicios en los que trabajamos abdomen y suelo pélvico reforzaremos esa contracción.

¿Qué ejercicios abdominales no dañan el suelo pélvico?

Los clásicos abdominales que todas hemos practicado alguna vez, provocan un gran aumento de la presión dentro del abdomen y esta presión se dirige hacia nuestro suelo pélvico. El impacto es tan fuerte que puede debilitar el suelo pélvico, y si ya hay problemas, agravarlo.

Parecen imprescindibles cuando decidimos quitarnos esos michelines de la cintura, pero la verdad es que son bastante perjudiciales para las mujeres y nuestro suelo pélvico. Practicar abdominales tradicionales de forma repetida puede provocar dolor de espalda y/o incontinencia urinaria y/o prolapsos.

Los EJERCICIOS HIPOPRESVOS son técnicas posturales,  están basadas en la conservación de una determinada postura durante cierto tiempo, este trabajo se hace de manera hipopresiva,  y está encaminado a la recuperación de la musculatura del suelo pélvico, distendida después del embarazo y el parto.

La ventaja de la técnica hipopresiva frente a los clásicos ejercicios abdominales es que no provoca un descenso de la musculatura pélvica y de los órganos abdominales.

Previene eficazmente la caída de órganos como el útero, la vejiga y el recto, evitando los problemas derivados de estas patologías como las pérdidas de orina y de heces. El descenso del útero provoca distintas  disfunciones como dolor lumbar, pinchazos a nivel vaginal y, en muchos casos poca satisfacción sexual con dificultad para llegar al orgasmo, o molestias durante la relación sexual.

Para resumir…
La GIMNASIA ABDOMINAL HIPOPRESIVAestá indicada para:- El posparto, para recuperar completamente la musculatura tanto si se acaba de tener un parto, como si se está pensando en otro embarazo y la recuperación del anterior no ha sido completa.

– Prevenir o mejorar el descenso de útero, vejiga y/o recto.

– Problemas de incontinencia de orina, heces o gases.

– Debilidad o separación de los músculos abdominales.

– Estreñimiento, tránsito intestinal lento o dolores abdominales.

– La mujer en la menopausia.

– Después de una cirugía abdominal o ginecológica.

– Reorganización postural, siendo de gran ayuda en casos de escoliosis, hernia de disco, y todas las patologías relacionadas con un déficit postural.

– Personas, principalmente mujeres, que practican deportes de impacto, como tenis, equitación, saltos, y los que producen una fuerte tensión abdominal.

Fdo: MªJesus Mondaza. Especialista en Rehabilitación del suelo pélvico de la Clínica de Fisioterapia Marítim-Lirios Dueñas

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